Y así, ella me llevó al altar.
may
25
A veces no se puede dormir, pero esta vez debe ser insomnio o quizá la edad. Jahajaja
Poro estoy recordando aquel día. "El día que ella me llevó al altar".
La esperé frente al altar, todo nervioso... pero ese día, el día de nuestro matrimonio fue un regalo del cielo.
Mi corazón latía a 1000 x hora. Un momento de felicidad que no puedo describir.
Yo vi el rostro de Mile, mi esposa, su carita hermosa sonriente con lagrimas en los ojos y yo allí estaba, con una paz en el corazón y un "gracias Señor".
Nos casamos en la Parroquia Franciscana del Espíritu Santo, frente a Dios y recibiendo su bendición.
Estoy profundamente agradecido con la vida y con Dios, porque no solo me dio a una mujer maravillosa, sino que también me permite construir poco a poco un hogar con él.
Gracias Dios mío.
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